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Porque los cactus se ponen amarillos, descubre cómo recuperarlos

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Te has preguntado porque tus cactus se vuelven amarillos. Lo has estado cuidando y de un día para el otro, amanece amarillo. Te daré algunos consejos útiles para que puedas diagnosticar que es lo que le está sucediendo.

¿Por qué los cactus se ponen amarillos?

  • Quemadura por mucha exposición al sol
  • Etiolación por falta de luz solar
  • Podredumbre por demasiada agua
  • Deshidratación por poco riego
  • Quemadura por choque ambiental
  • Decoloración por falta de fertilizantes
  • Quemadura por temperaturas muy frías
  • Enfermedades

Iremos analizando cada uno de estos factores para que descubras cómo saberlo con exactitud y ponerte manos a la obra para recuperar tus cactus amarillentos.

Cactus amarillos por quemadura por mucha exposición al sol

Es ciertos que la mayoría de los cactus requieren muchas horas de luz, sin embargo no todos necesitan la misma cantidad. Deberemos observar si va sufriendo decoloraciones para poder juzgar cuánto sol necesita.

Los cactus expuestos a mucho sol se vuelven amarillos, verde más claro e incluso algunos adquieren un color blanquecino.

Ante estos casos deberemos reubicarlos en lugares un poco sombreados durante algunas horas e ir haciendo un seguimiento de su estado.

Los cactus quemados por el sol, suelen ser los que estaban en lugares más resguardados y de un día para el otro fueron expuestos a la luz solar. Al no estar acostumbrados a pleno sol, se queman.

Si uno decide cambiar de lugar un cactus, o es un cactus recién comprado que en el vivero se encontraba bajo una sombra, deberemos realizar un cambio paulatino de lugar. Así nuestro cactus se irá acostumbrando a la luz solar de a poco, y no se quemara.

Cactus color amarillento por etiolación por falta de luz solar

Los cactus no son plantas que necesiten poco sol o les guste vivir en la sombra. Con la falta de luz solar comienzan a cambiar su verde por un verde más claro o amarillo.

Un cactus que está en interior sin luz, sufrirá etiolación o tendrá su epidermis debilitada por falta de sol. La etiolación provoca que el cactus se alargue buscando la luz solar, se amarille y se debilite. Con la etiolación, el cactus pierde parcial o totalmente los pigmentos clorofílicos, de ahí su color amarillo o incluso blanquecino.

Todos estos síntomas, nos está diciendo que el cactus necesita luz solar, pero ojo! no debes llevarlo de golpe al sol directo, porque se quemará.

En estos casos, se deberá ir habituando, poco a poco al cactus a la luz solar que necesite e ir haciendo un seguimiento cercano de su mejoría.

Cactus amarillento y blando por podredumbre por demasiada agua

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El exceso de riego provoca en los cactus manchas amarillas, esto se debe a que las raíces se asfixian y el cuerpo carnoso se pudre, lo que puede llegar a matar a la planta.

Un cactus debe regarse cada 15 días y su sustrato no debe estar siempre húmedo, para esto deberemos comprobar siempre antes de regarlo el estado del sustrato.

Si tu cactus está amarillo por podredumbre, deberás trasplantarlo a una nueva maceta con un sustrato poroso que tenga buen drenaje, colocando una buena base de grava. Quizás el motivo de la podredumbre sea la tierra o sustrato muy compacto.

Si la pudrición se encuentra en estado avanzado, deberemos recurrir a algo más drástico. Se deberá cortar el brazo por debajo de la mancha amarilla para asegurarnos de sacar toda la podredumbre. Deberás cortar hasta donde el centro se encuentre sano. La parte sana del cactus que quedó, dejarla secar en un lugar luminoso pero no directo al sol durante una semana y luego plantarla.

Recuerda que los cortes deben realizarse con un instrumento afilado y desinfectado con alcohol por ejemplo. Luego de cada corte vuelve a desinfectar, para asegurarte que no le pasarás ninguna enfermedad a la parte sana.

Cactus amarillento por deshidratación por poco riego

Los cactus que sufren falta de agua, para poder sobrevivir consumen toda el agua almacenada que poseen. Esta agua almacenada se encuentra en el cuerpo carnoso y funciona como una reserva para estos casos, pero si la falta de agua se prolonga en el tiempo, comenzará a cambiar su color y arrugarse hasta acabar su reservorio de agua y morir.

Una sencilla solución es comprobar siempre, el nivel de humedad del sustrato. Si este se encuentra seco, deberás regarlo, pero nunca hasta encharcar ya que se pudrirán sus raíces. Para no encharcar la suculenta, el sustrato debe ser liviano.

Si el cactus ya se encuentra en su etapa final y lo ves realmente deshidratado y arrugado, una forma de salvarlo es hacer un trasplante. Recuerda hacerlo con cuidado ya que se encuentra realmente débil. El nuevo sustrato y la luz solar medida, deberían recuperarlo.

Cactus amarillentos por quemadura por choque ambiental

Por lo general los cactus recién comprados en los vivero o hipermercados, no estuvieron a pleno sol, por lo tanto son sensibles a sus rayos. Deberemos ir aclimatando los de a poco.

Se tiene la costumbre de pensar, que los cactus al ser desérticos, aguantan el sol directo y temperaturas realmente altas, por lo que al comprarlos cometemos el error de llevarlos de un lugar donde se encuentran resguardados, a uno de pleno sol y es ahí cuando los quemamos.

Decoloración de cactus por falta de fertilizantes

El amarillamiento de nuestro cactus, va acompañado de deficiencias en el crecimiento. Puede ser un crecimiento más lento o irregular.

Los fertilizante estimulan el crecimiento de nuestros cactus aportando micronutrientes y aminoácidos. Esto previene que los cactus pierdan elasticidad, se amarillen y se ablanden.

Es bastante común la decoloración en los cactus por falta de fertilizantes ya que los cactus requieren suelos drenados y estos poseen materia orgánica baja. Si no fertilizamos nuestros cactus con regularidad tendrán una carencia de macronutrientes y se volverán amarillos.

Renovar el sustrato todos los años ayuda, no solo a mejorar la estructura del suelo, sino también es un aporte extra de nutrientes. Pero siempre deberá ir acompañado de la fertilización.

La fertilización de los cactus para que sea efectiva deberá realizarse en primavera y verano. Es importante realizarlo una vez al mes y con tus cactus regados con anterioridad.

Quemadura de cactus por temperaturas muy frías

Las heladas provocan trastornos en nuestros cactus, causando quemaduras o quemándose por completo, si el frío es demasiado intenso.

Una buena forma de protegerlos, es cubriendolos con mantas anti heladas o algun plastico que tengas en casa, que atrapara el aire caliente y no dejará que el frío la queme.

Si está en maceta, lo ideal es llevarla a un lugar donde esté resguardada del frío intenso, unos días hasta que pase la época de heladas.

Cactus amarillentos por enfermedades

Nuestro cactus puede volverse amarillo por enfermedades. La más conocida es el hongo, que por lo general se forma por exceso de humedad. En este caso debe hacerse un transplante a un nueva maceta con un buen sustrato y drenaje para que la planta se recupere. Se deberá aplicar un fungicida, específico para los hongos o podremos hacer uno en casa. Esto nos permitirá controlar la infección y evitar que se extienda.

Otra enfermedad que pueden contraer los cactus, suele ocurrir cuando realizamos la poda con elementos que no están debidamente desinfectados o hacemos un corte y no volvemos a desinfectar para realizar el segundo corte, llevando así la enfermedad a la parte sana del cactus.

Un mal corte o un corte que se produjo por una caida, tambien puede ser propenso de enfermar a nuestro cactus. Lo recomendable es echar canela en cada corte que dejemos en la planta. La canela es un fungicida leve, pero de gran ayuda en estos casos.

cactus amarillento

Como hemos visto, los cactus cambian su color por tener problemas de salud. Muchas veces pueden juntarse varios de estos factores como exceso de sol y falta de agua o podredumbre por sustrato compacto o mal drenaje.

Lo importante es que podamos identificar cada uno y nos pongamos a trabajar en su recuperación. Eso sí, quedan con cicatrices que te recordarán la metida de pata pero habrás aprendido a no cometer los mismos errores en el futuro.